Gema Torres (Sindicalista del Área de Formación de CCOO)
Una irunesa de Madrid
Tengo, entre los recuerdos más emotivos de la infancia y juventud, la música del alarde de San Marcial.
Recuerdo la ilusión de los ensayos previos, recuerdo despertar con el paso de la compañía de Anaka hacia el centro, recuerdo alguna noche sin dormir para poder disfrutar de la alborada, la diana y buscar un buen lugar para ver pasar el alarde ese día….recuerdo la alegría, la fiesta, era la fiesta….
Recuerdo también que, cuando hace años un amigo me contó que estaban promoviendo la participación de las mujeres en el alarde y se habían encontrado con la resistencia de los ‘defensores de la ortodoxia’, me reí y le auguré que en menos de tres años se habría resuelto el enfrentamiento, como ha pasado en tantos y tantos lugares en este país en los que las mujeres hubieron de pelear no ya por compartir la fiesta, sino por defender su derecho al trabajo (como el de las mujeres de El Palmar en Valencia a las que se les negaba el derecho a pescar)…
Lo que no nos podíamos imaginar era la agresividad en esta resistencia a compartir un rito festivo cuyo sentido, como en todos estos ritos, se encuentra en crear vínculos entre los habitantes de un lugar, y que como todo hecho cultural y social no es inmutable….
Más sorprendente es aún el comportamiento de los gobiernos municipales, que no sólo se han inhibido de la responsabilidad de encauzar el diálogo entre los vecinos y vecinas para encontrar un ritual compartido, sino que (por lo que he visto en la web otros años alrededor de estas fechas) han apoyado abiertamente al alarde tradicional, negando cualquier cambio…
Quizá en el fondo esta resistencia responde precisamente a esa ilusión, la de creer que hay cosas que no cambian nunca y el miedo a aceptar que sí, que cambian y que en algunos casos es bueno y necesario que así sea…
Me pregunto qué se perdería en ‘Irún’ celebrando un alarde de todas y todos.
A los amigos y amigas que entienden que la ciudad y sus ritos no son propiedad de nadie y sobre todo que no pueden estar por encima de las personas
¡ánimo y que no decaiga!
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