Alardean

Aula de Formación y Debate Feminista de Alicante

Por la corrección de las manifestaciones culturales desigualitarias

Las normas internacionales constituyen el referente “ético universal” y tienen su base en la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948, el que se erige como el ideal común para la convivencia pacífica entre las personas. Tras una serie de conquistas de derechos, el de la igualdad marcó un hito en la nueva forma de entender la democracia.

A partir del cuestionamiento al derecho a la igualdad formal que por sus defectos dejaba de lado a más de la mitad de la especie humana: las mujeres, los instrumentos internacionales sobre derechos humanos han empezado a corregir sus defectos dejando constancia de la necesidad de que la igualdad real no se alcanzará si es que no se incluyen en ella a las mujeres. Así, la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer de 1979 (ratificado por España en 1983), es desde ya, de obligado cumplimiento para alcanzar la igualdad real entre mujeres y hombres. La Constitución española recoge también, el derecho a la igualdad real. Existe además, una serie de normativas europea que protegen este derecho y una gran jurisprudencia al respecto.

No obstante, con la introducción de concepciones culturales sesgadas por la visión androcéntrica, ello no se cumple. A día de hoy hay una serie de actos y símbolos de nivel internacional que toleran la desigualdad estructural la cual se expresa en la discriminación sobre las mujeres. Así pues, en la regulación sobre el patrimonio cultural, la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de 2003 prevé la protección y promoción de las denominadas obras maestras del patrimonio oral e inmaterial de la humanidad sin considerar las medidas legales establecidas para alcanzar la igualdad real entre mujeres y hombres. En pleno auge democrático español y más aún con la actual política orientada a alcanzar la igualdad de género, se promocionan distinciones como “Patrimonio de la Humanidad” a manifestaciones culturales que violan tal derecho. Se trata de manifestaciones excluyentes y desigualitarias puesto muchas de ellas, marginan la participación de las mujeres.

Ésta es una llamada de atención que hace el Aula de Formación y Debate Feminista de la Universidad de Alicante, sobre cómo la idea de lo “cultural” choca con el principio constitucional de Igualdad y la prohibición de discriminación por razón de sexo, por ello, como Aula de Formación y Debate Feminista, no adherimos a vuestras reivindicaciones y os manifestamos nuestro apoyo.